Sanidad y Nutrición Animal

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La gestión de una finca de caza debe contemplar un apartado sanitario debido a que gran parte de las problemáticas existentes en las explotaciones tienen una vinculación directa o indirecta con el componente sanitario. Lo ideal es llevar a cabo un estudio de los elementos de riesgo que pueden estar presentes en cada lugar de tal forma que los manejos que se lleven a cabo intenten reducir la aparición de estas problemáticas o dotar a las fincas de los elementos necesarios para realizar un control del brote.

La forma de intervenir en cada explotación es diferente, pero en una de las más habituales es utilizar la alimentación, tanto en las pautas como en el tipo de alimento para aminorar estos riesgos sanitarios. No cabe duda de que sanidad y alimentación es un dúo que debe ser contemplado en conjunto.

Sanidad Animal

Cada especie animal en régimen de explotación extensivo interacciona con otras especias de diferente ámbito al suyo. Ello implica que se tenga que desarrollar un Plan Sanitario a medida, acorde a la presencia de enfermedades como la evaluación de la presión de infección de dichas enfermedades existente en dicha zona.
La necesidad de un Plan Sanitario por especies, requiere cumplir unos requisitos mínimos reglamentados por los organismos oficiales y ampliados por asesores expertos para conseguir animales sanos que puedan aprovechar al máximo los recursos que se les aporta.
Debemos ser conscientes que la prevención de la enfermedad frente al tratamiento de la misma supone conseguir optimizar recursos e inversiones.

 

Nutrición Animal

La Nutrición de las diferentes especies implicadas (Vacuno, ovino, porcino y especies cinegéticas) en el régimen de explotación extensiva, esta basada en el pastoreo durante todo el año, recibiendo suplementos alimentarios variables según periodo de tiempo, disponibilidad y carga ganadera existen en la explotación.
Acorde a su estado fisiológico y en función de la orientación de cada tipo de animal el propietario debe suministrar una alimentación racional y equilibrada, aprovechando al máximo los recursos que le ofrece su explotación agropecuaria para que sus animales puedan desarrollar su potencial genético y conseguir su máximo aprovechamiento dentro de un ecosistema natural y sano.